Independiente perdió 2-0 ante Nacional Potosí por la fecha 1 de la fase de grupos de la Copa Sudamericana 2025, en su visita a Bolivia.
A la hora de analizar, se necesita tener siempre en cuenta los contextos, y para este caso aún más. Porque no es lo mismo jugar en Montevideo y Asunción (como le tocará con sus otros dos rivales del Grupo A), que en Potosí a 3885 metros de altura. Si a eso se le suma la logística para ir de Sucre al Estadio Víctor Agustín Ugarte, las expectativas no resultan ser las mismas.
El Rojo afrontó el partido con la intención de jugar en corto, pero también cederle la pelota al rival, para aprovechar los posibles contraataques que surjan. No reinaron las llegadas claras en ambos equipos, aunque sí los disparos de media y larga distancia. Santiago Montiel fue quien abusó de dicho recurso y sin tanto resultado. Para tomar dimensión de las condiciones poco igualitarias en las que se disputó el encuentro, a los 35 minutos, Santiago Hidalgo fue reemplazado por Pablo Galdames, con una clara faltaba el aire.
Para el complemento, el equipo de Julio Vaccari comenzó a adueñarse del balón y lo fue distribuyendo para construir con paciencia cada ataque. A los 46′ llegaría la chance más clara del Rey de Copas. Tiro libre que ejecuta Montiel, el pique complica al arquero rival y Felipe Loyola en el rebote estrella el travesaño. En el minuto 57 volvería a avisar con un gol anulado a Ignacio Maestro Puch.
El escenario fue mostrando que, si había un poco más de fineza en los tramos finales (fácil de decir, difícil de ejecutar), el cantar hubiera sido distinto. Sin embargo, en el mejor momento de Independiente, el gol de la visita llegó. Centro al área, doble cabezazo, error en una salida en falso de Rodrigo Rey y a los 65′ Víctor Ábrego puso el 1-0.
Independiente fue a buscar el empate como pudo y el rival lo aprovechó. Otro error en el fondo terminó con Diego Diellos marcando el 2-0 final.
Era un escenario muy posible, justamente, por el contexto. Dos errores costaron caros. No debe detenerse el equipo en lamentarlo, falta mucho todavía. Ahora, hay que pensar en Lanús.