Con la llegada de Daniel Montenegro, Independiente quiere cerrar las dos incorporaciones antes del 3 de enero y tiene en mente dos opciones: Martín Cauteruccio y Carlos Bueno. Las situaciones de cada uno son diferentes. Lo de Dorlan Pabón se cayó y lo de Juan Manuel Martínez es casi una utopía.
Si el Rojo pretende traer al delantero de Quilmes, primero deberá desembolsar 1.800.000 mil dólares por el 50% del pase perteneciente a un grupo económico ligado a Aníbal Fernández, además de resarcir a Nacional de Uruguay, dueño del otro 50%. El Cervecero no posee ningún porcentaje del jugador.
Otro dato importante, es que Cauteruccio arrastra una pubalgia que lo afectó desde la fecha 13 del Torneo Inicial hasta el final del torneo. Esto le impidió terminar el mayoría de esos partidos y generó una baja importante en su rendimiento. La realidad indica que para que esta operación sea posible, Javier Cantero deberá a apelar a grupos inversores que pongan el dinero. Por ahora existieron charlas, pero no hubo un acuerdo concreto.
La situación de Carlos Bueno es completamente distinta. El uruguayo tiene el pase en su poder, está interesado en llegar a Independiente y Américo Gallego lo pidió hace dos meses. Esta opción es más terrenal y la dirigencia quiere cerrar ya el segundo refuerzo para que todos hagan la pretemporada al mismo tiempo.
Dorlan Pabón y Juan Manuel Martínez fueron los nombres fuertes que buscó la dirigencia en este mercado de pases, pero la ilusión parece terminar. Lo del colombiano se cayó, mientras que lo del Burrito es casi una utopía.



