Independiente perdió la final de la Liguilla Pre-Libertadores y se quedó afuera del certamen más importante de América, pero obtuvo la clasificación a la Copa Sudamericana 2016 como premio consuelo.
El Rojo no pudo aprovechar la última puerta que le quedaba para entrar a la Libertadores del año próximo. En total fueron cuatro chances y las perdió todas: quedó eliminado de la Copa Argentina y de la Copa Sudamericana, no pudo clasificarse por el torneo local y ahora perdió la final de la Liguilla.
El boleto al repechaje de la Libertadores fue para Racing, que redondeó un triunfo por 3-2 tras ganar 2-0 en el Libertadores de América y perder 2-1 en el Cilindro. Sin embargo, Independiente no se quedó con las manos vacías, ya que el reglamento establecía que el perdedor de la final se quedaría con el boleto a la Sudamericana.
De esta manera, durante la primera mitad del año, el equipo de Mauricio Pellegrino tendrá la cabeza puesta exclusivamente en el torneo corto de Primera División, mientras que en agosto disputará la Sudamericana por segundo año consecutivo.


