Sebastián Beccacece le comunicó a la dirigencia que no tendrá más en cuenta a Pablo Pérez y a Nicolás Domingo, por cuestiones displinarias y tácticas.
El vestuario de Independiente está al rojo vivo y todo indica que arderá más en las próximas horas. Dos de los jugadores más queridos por los hinchas ya no estarán en los planes del entrenador, quien tomó esta drástica decisión por algunos disgustos durante el partido con Lanús.
Todo comenzó en el entretiempo. Pérez entró al vestuario muy enojado por lo mal que había jugado el equipo, pateó una botella y tiró un pizarrón. Al cuerpo técnico no le cayó bien esta reacción, Beccacece le pidió que se retractara, el tono de la conversación fue subiendo y todo terminó en una fuerte discusión. El resto del partido es historia conocida: el equipo estiró la ventaja, se lo empataron en cinco minutos y el ex Boca salió reemplazado a 12 minutos del final.
El DT se sintió desautorizado, no aceptó las disculpas del volante y programó una reunión después de la práctica con el vicepresidente Pablo Moyano y el secretario general Héctor Maldonado. En esta charla, el técnico reconoció que las cosas no salieron como esperaba y que tenía poco crédito para revertir la situación, pero dejó en claro que jugaría sus últimas cartas sin Pérez y también sin Domingo.
¿Qué pasó con Nico? Desde un principio quedó claro que no es del gusto del DT y su flojo partido ante el Granate terminó de convencer a Beccacece de no contar más con él. Y fue esto lo que le comunicó a los dirigentes.
En un semestre muy malo y con el nivel del equipo en caída libre, resta conocer cómo formará este nuevo Independiente que se viene, sin dos referentes del mediocampo. Si bien Domingo ya había perdido terreno, Pérez era de lo mejor del equipo antes de esta decisión. Todo parece indicar que Lucas Romero tendrá el puesto asegurado. Habrá que esperar para saber cuáles son las próximas decisiones de Beccacece en el armado del once titular.


