Independiente perdió 2-1 con Tigre y quedó eliminado de la Copa Argentina en los 16avos de final. A continuación detallamos los principales motivos:
- Otro paso atrás: Independiente venía mostrando en este semestre un lavado de cara en su estilo de juego. En el empate con Platense dio un paso atrás, pero en este partido con Tigre retrocedió 20 casilleros. Se pareció al viejo Independiente, inconexo, errático y temeroso, ante un rival de categoría inferior.
- Cortocircuito de juego: del medio para adelante el equipo brilló por su ausencia. Sin ser gran cosa Tigre le comió el mediocampo y los encargado de generar juego no lo hicieron, salvo un ratito de Alan Velasco en el primer tiempo. El nivel de la propia Joya, de Sebastián Palacios, Andrés Roa y Silvio Romero es más que preocupante. Casi no se generaron situaciones de gol.
- Errores boludos: el fútbol sin errores no sería fútbol, pero los que son boludos e infantiles son imperdonables. Ya con Platense, además de todos los errores que tuvo el juvenil Thomas Ortega, vimos a Juan Manuel Insaurralde acompañar al atacante rival más de 70 metros. Con Tigre, en el primer gol, la marca del Chaco, cómo la de Fabricio Bustos son bastante tibias. Más allá que la definición es mérito del delantero. El segundo tanto llegó por el regalo del colombiano Roa.


