El entrenador de Independiente consideró que puede revertir la situación al mando del plantel. Además, admitió que fue el quien pidió a Bolatti y a Vargas. “Los resultados es lo que me compete, pero también hay una situación externa, la incertidumbre de muchos jugadores. Esta semana fue tremenda, el equipo lo armamos ayer”, justificó Cristian Díaz a pesar de que Independiente no conoce la victoria hace 7 cotejos.
Luego agregó: “Han pasado cosas que no ayudan y quizás desde afuera son difíciles de ver y comprender. Se acaba un tramo difícil, con la responsabilidad que toca y buscando ahora sí armar un nuevo plantel, un nuevo equipo y realizar un gran semestre”. Sobre el trámite del juego, explicó que “la sensación es agridulce porque la expulsión hizo que todo fuese cuesta arriba.”
Consultado sobre los promedios, aseveró: “debemos sumar muchos puntos, ganar y tener actuaciones, desde la actitud, como las de hoy en el segundo tiempo. Me hago cargo al margen de que no armé el plantel, porque bien podría no haber aceptado estar en este lugar”. De todas formas, cuando le marcaron 3 puntos sobre los últimos 21 y 7 partidos sin ganar, contestó que “también hubo 17 de 24 y es un global”.
Fueron reiteradas las veces en que anunció que recibió un equipo que no era suyo y con 4 derrotas consecutivas. “Hay que ser un poco más justos, yo me hago cargo de mis cosas, de lo que me toca. Por ahí diciéndolo así se predispone a la gente en contra de todo el trabajo que se ha hecho”, reprochó.
Por último se mostró tranquilo de cara a su futuro. “No creo que se me haya agotado el margen. Respeto si alguien opina lo contrario. Yo trabajo, soy derecho, soy de la casa, me esfuerzo mucho, creo en mi capacidad, creo en la dirigencia. Mi sueño es quedarme a vivir en Independiente”, concluyó.




