Claudio Keblaitis dialogó con Olé y mostró su furia por lo sucedido el sábado en Rosario entre la policía y los hinchas de Independiente. “Me cago en la policía rosarina”, disparó.
“Fue desesperante no poder hacer nada por los socios que llevamos a Rosario. Parece que hasta que no vuelva uno en un cajón, no paran. Me cago en la policía rosarina, me gustaría tener al responsable del operativo cara a cara para decírselo mirándolo a los ojos”, expresó el vicepresidente segundo con mucha bronca.
También contó con detalles qué fue lo que pasó con la gente: “Hubo golpes y amenazas. Mis coordinadores me contaron que les decían: ‘Dale, bajen de los micros así nos dan un motivo para molerlos a palos’. Pegarle al hincha es sinónimo de pegarle al club”.
Por otro lado remarcó que la barra brava ingresó sin entradas: “Retuvieron a los micros dos horas y media en el peaje, y después no los dejaban entrar en la cancha. De hecho, integrantes de la barra por los que rige el derecho de admisión, estaban adentro de la tribuna sin entradas, cuando los socios que habían comprado sus tickets estaban afuera del estadio, siendo maltratados. El mundo del revés”.
Finalmente aseguró que hablará con Javier Cantero para que el Independiente haga la denuncia pública, política y policial de lo sucedido.



