Roberto Battión acusó una molestia el domingo por la mañana y prefirió no jugar el partido ante Godoy Cruz. Si bien tenía una sobrecarga muscular, su actitud no cayó bien en el cuerpo técnico ni en la dirigencia. Ahora, deberá pelearla desde muy atrás.
Todo indicaba que el volante central titular ante el Tomba iba a ser Battión. El ex Banfield había sido parte de la práctica de fútbol del sábado y no tenía problemas físicos. El domingo amaneció con una molestia y decidió comunicarle a Américo Gallego que no se sentía al 100% para disputar el encuentro.
Tras realizarle los estudios pertinentes, estos no arrojaron lesión alguna. Aunque ayer, Luis Chiaradía, en diálogo con Más Rojo, contó que el jugador tenía una sobrecarga muscular. De todas formas, no es una lesión que impida jugar.
La molestia del cuerpo técnico y la dirigencia se debe a que no vieron el mismo compromiso en Battión que en otros integrantes del plantel. Cristian Tula, con una distensión en su rodilla, quiere jugar como sea ante Quilmes. Fabián Vargas y Jonathan Santana habían disputado el segundo tiempo ante Boca con un desgarro y una distensión respectivamente. Eduardo Tuzzio, con dolores en su rodilla, jugó ante el Tomba.
Es sabido que la exigencia de Gallego no pasa sólo en lo futbolístico, si no que también toca el compromiso y la actitud. “Conmigo no hay vuelta, tienen que correr, meter y mostrar ganas“, había declarado el Tolo en su anterior etapa en Independiente. Lo cierto es que a Battión le costará y mucho volver a ser considerado por el entrenador.




