Independiente ganaba el partido cómodo ante un inofensivo Colón. Logró ponerse en ventaja cuando apenas iban 3 minutos y hasta pudo ampliar el marcador. Sin embargo, salió dormido en el segundo tiempo y se encontró con dos goles en contra en 5 minutos.
Gallego no ayudó con los cambios y a la falta de respuesta defensiva producto del siempre complicado Iván Moreno y el atrevimiento de Lucas Mugni se sumó la ineficacia del mediocampo. La defensa estuvo a destiempo y el 4-1-4-1 no ayudó a un solitario Farías.
Francisco Pizzini había sido el único que se desprendía de las marcas en el primer tiempo. Sin embargo, en el complemento fue reemplazado. También dejó la cancha Jonathan Santana quien desde lo físico no aguantó nunca más de 45 minutos. Más tarde llegó el turno de Varas. Así, ni Villafañez, ni Battión pudieron con el calor. Tampoco hizo lo propio el ingresante Martín Benítez.
Tras los dos goles de Gigliotti, casi de milagro y tras un centro proveniente desde el sector derecho llegó el empate de Ernesto Farías. Al igual que durante todo el campeonato, no definió bien, pero se encontró con la pelota abajo del arco. Los últimos minutos estuvieron de más y la falta de respuesta pudo dejarnos hasta con las manos vacías.
Inmerecidas vacaciones para un plantel que está en caída libre y necesita, al menos, 35 puntos el próximo campeonato para tener esperanzas de pelear por permanecer en la Primera División. Jugando así, el objetivo parece cada vez más difícil…



