Tras errar el increíble penal que hubiese sido la victoria frente a Newell’s, Ernesto Farías pegó el grito en el cielo. “¡Burro!”, se dijo a sí mismo.
Ya había tenido una chance clara en el primer tiempo y la había desperdiciado. Tuvo el triunfo en sus manos en el penal y lo erró por varios metros. La autocrítica fue pública. Se dio vuelta y se le pudieron leer de manera clara los labios. “¡Burro!”, gritó.
El Tecla, que no había jugado ante Tigre por una contractura, arrancó el torneo con el pie izquierdo. ¿Será titular ante Vélez?


