Independiente debutó en la Copa Sudamericana y le ganó por 2-0 a Lanús en La Fortaleza con goles de Leandro Fernández y Emiliano Rigoni. Después de 10 años, los dirigidos por Gabriel Milito consiguieron una victoria en la cancha del Granate.
Con propuestas y esquemas similares, Lanús e Independiente aburrieron a todos en el primer tiempo. El Rojo le cedió la pelota a los de Jorge Almirón, que tampoco lastimaban mucho. Hubo pocos disparos al arco y la más clara la tuvo el local a los 31′ tras una mala salida desde el fondo, la defensa quedó mal parada y Ciro Rius desperdició una chance clarísima de abrir el marcador.
En el complemento el partido tuvo un giro. Independiente ya no salía tan tranquilo desde el fondo porque Lanús presionaba y complicaba demasiado. Pero a pesar de eso, el Rojo aprovechó un error y lastimó. A los 10′ Cristian Rodríguez habilitó a Rigoni por izquierda que envió un centro al área. Monetti falló en el corte y Fernández apareció para empujarla y meter el 1-0.
A partir de ese momento Independiente pudo empezar a demostrar algo de su idea de juego. De a poco comenzó a ser más que el rival, amigarse con la pelota y jugar en campo contrario. El Cebolla encendió la alarma cuando cayó mal y sufrió un fuerte golpe en su hombro. Ahí, el Mariscal mandó a la cancha al pibe Ezequiel Barco, que le dio más aire al equipo.
A los 43′ Martín Campaña metió un saque largo, Diego Vera la peinó y Rigoni aprovechó el error de la defensa del Grana encarando hacia el área y picándosela a Monetti para poner el 2-0 final.
Falta mucho, pero el Rojo comenzó su excursión internacional con el pie derecho. La serie no está cerrada, pero saldrá a jugar la revancha en el Libertadores de América con la tranquilidad de tener dos goles de visitante.


