Independiente quedó eliminado de la Copa Sudamericana 2016. Por la vuelta de los octavos de final, empató 0-0 con el humilde Chapecoense en el Arena Condá y perdió 5-4 en la definición por penales.
El equipo de Gabriel Milito no estuvo a la altura en Brasil, ni en el juego ni en los tiros desde los doce pasos. Generó pocas situaciones claras, sufrió bastante en defensa y no le encontró la vuelta al esquema conservador del local. Y en la definición, una mezcla de imprecisión, displicencia y pánico lo dejaron con las manos vacías.
El primer tiempo tuvo al Rojo como protagonista sólo en el primer cuarto de hora, pero le costó sostener el rendimiento y enseguida le prestó la pelota a Chapecoense. La única de peligro de Independiente fue una gran habilitación de Cristian Rodríguez para Emiliano Rigoni, quien sacó el zurdazo que fue desviado por Danilo.
En el complemento, los brasileños adelantaron sus líneas y lograron inquietar a Martín Campaña más de una vez. El Rojo tuvo una clara con un remate de Jorge Ortiz que pegó en el travesaño, pero las mejores fueron de Chapecoense: tres intentos estrellados en los postes y un increíble gol errado por Biteco en el área chica.
La poca puntería de ambos equipos no pudo quebrar el cero y la clasificación se determinó en los penales, donde hubo una catarata de imprecisiones. Independiente lo tuvo servido: Campaña atajó dos disparos, Thiego lo desvió y Juan Sánchez Miño tuvo el pase a cuartos en sus pies, pero falló. Todo se definió en el octavo penal, cuando Danilo tapó el zurdazo de Nicolás Tagliafico.
Fue así como el Rojo sumó otro fracaso más, el segundo con Milito al mando. Quedó afuera del certamen más importante del año y desaprovechó la última puerta que le quedaba a la Copa Libertadores 2017. Ahora, todos los cañones apuntarán al campeonato local.


