El plantel de Independiente tuvo su primer doble turno de entrenamiento de 2018, con dos ausencias y una cara nueva.
En una mañana lluviosa, los jugadores se sometieron a los chequeos médicos y evaluaciones físicas de rutina en el gimnasio de Villa Domínico. También hubo algunos trabajos en el campo de juego. La gran novedad fue la presencia de Braian Romero, quien tuvo su primera práctica en Rojo y en las próximas horas firmará su contrato.
Por su parte, volvió a pegar el faltazo Ezequiel Barco, quien presiona cada vez más para que lo vendan al Atlanta United.
Después de un breve descanso en el Hotel Scala, el plantel regresó al predio y Ariel Holan aprovechó la mejora del clima para organizar más ejercicios tácticos con pelota en el campo. Y esta vez, a la ausencia de Barco se sumó la de Walter Erviti, quien está a un paso de rescindir su contrato con el Rojo.


