El plantel de Independiente cerró la semana de trabajos con un doble turno de entrenamiento en Villa Domínico. Ezequiel Barco volvió a ausentarse.
La acción de la jornada matutina se dividió en dos grupos. En primera instancia, los jugadores realizaron trabajos de fuerza, potencia y reacción en el gimnasio, y más tarde, se trasladaron al campo de juego para una serie de ejercicios con pelota, salidas, circulación y búsqueda de espacios en ataque.
Después de la primera práctica, el cuerpo técnico y el plantel tuvieron un breve descanso en el Hotel Scala, con almuerzo incluido. Cerca de las 18 volvieron al predio de Villa Domínico para completar el día con ejercicios aeróbicos y fútbol en espacios reducidos.
En la intensa jornada de entrenamientos no pasó desapercibido el nuevo faltazo de Barco, quien mete cada vez más presión para que los dirigentes lo vendan al Atlanta United de Estados Unidos. Si bien su salida está encaminada, el club le enviará una carta documento para que se presente a entrenar el lunes, día en que volverán los trabajos de pretemporada.


