Miguel Torrén, defensor y capitán de Argentinos Juniors, protagonizó una situación lamentable en el partido del domingo por la noche. En el segundo tiempo, agredió sin pelota a Cecilio Domínguez con un rodillazo por la espalda a la altura de la cintura.
“A veces uno está con las pulsaciones a mil”, se justificó Torrén, este mediodía en diálogo con Sportia, quien ni siquiera fue amonestado.
Y luego añadió: “Reaccioné porque él me había pegado previamente. Antes de subir al micro le pedí disculpas”.
El arbitro del partido, Mauro Vigliano, no solo no vio la acción, sino que amonestó al extremo del Rojo por su reacción. Más allá de las disculpas del jugador del Bicho ¿Esto no amerita una sanción de oficio?



