Independiente perdió con Banfield 1-0 por la fecha 16 de la Superliga, jugó mal y los hinchas estallaron en contra de los jugadores y de los dirigentes.
Con camiseta nueva, pero con un solo cambio en relación al pobre rendimiento que tuvo en Mar del Plata (Lucas Romero por Nicolás Domingo), Independiente salió al Libertadores de América a intentar ser protagonista. Tuvo la pelota, pero casi no generó peligro, solo algunas aproximaciones de Martín Benítez, Cecilio Domínguez y Silvio Romero.
Para el complemento, la cosa no cambio mucho. Independiente se acercó un poco más al arco de la visita, pero en el fondo no estaba firme. Banfield comenzó a inquietar con la pelota parada y tras tres cabezazos similares llegó el tanto de Luciano Lollo para sellar el 0-1.
A partir de ese momento todo fue histeria y la cancha explotó en murmullos, pedidos de poner más huevos, insultos a los jugadores y hasta la ligó Hugo Moyano. Los hinchas se cansaron y despidieron al equipo bajo una lluvia de silbidos y un pedido claro para el pobre de Fernando Berón que terminó poniendo la cara: “Poné a los pibes”.
