Fernando Berón lamentó la derrota ante Newell’s y explicó por qué no mandó a la cancha a los juveniles como le pidió la gente.
“Estos seis partidos que me tocó estar al frente del equipo fuimos de mayor a menor. Lamentablemente nos volvemos a ir con las manos vacías”, fueron sus primeras palabras tras el 2-3 en Avellaneda, y justificó haber dejado en el banco a los pibes de Inferiores: “Yo trabajo con chicos hace 28 años y lo que más quisiera es que todos jueguen en Primera División. Este no es el contexto para que jueguen los chicos. Prefiero que me puteen a mí antes que exponer a los chicos, ya va a llegar el tiempo de ellos”.
El entrenador intentó encontrarle una explicación al triunfo de la Lepra: “Las dos veces que nos pusimos arriba en el marcador tuvimos chances de aumentar, pero no pudimos. En el segundo tiempo le cortamos el circuito de juego a ellos, que en el primer tiempo habían manejado muy bien la pelota, y cuando estuvimos 2 a 1 tuvimos chances para estirar la ventaja pero, lamentablemente, no pudimos. Otra vez nos comemos una pelota parada y sobre el final pasó lo que pasó”.
Por otro lado, el técnico rescató las chances claras que construyó el equipo: “Lo positivo del partido de hoy fueron las situaciones de gol que generamos, cosa que en los anteriores nos había costado. Lo negativo es que no terminamos concretando todo lo que generamos”.
Si bien la última línea del equipo fue muy responsable de la caída en el Libertadores de América, Berón no les tiró toda la responsabilidad. “No podemos hacer cargo a la defensa del partido que perdimos. Esto es general, de todo el equipo y de todos nosotros”, aclaró, y remarcó que el plantel se fue muy dolido de Avellaneda: “El vestuario está triste y golpeado, porque todos queríamos cerrar el año ganando hoy y lamentablemente no se pudo”.


