En las últimas horas se reavivó la chance de que Pablo Pérez se vaya de Independiente para seguir su carrera en Newell’s. Algunos dirigentes dan por hecha su rescisión, pero otros no se animan a confirmarlo.
La continuidad del volante es una novela interminable. Hugo Moyano había sentenciado que el jugador no seguiría en el Rojo, luego se había llegado a un acuerdo para darle salida, después se dio marcha atrás por no contar con los fondos para la rescisión y más adelante Héctor Maldonado puso paños fríos y confirmó su continuidad. La inclusión de Pérez en la lista de buena fe para la Copa Sudamericana parecía ser el fin de esta historia. ¡Pero otra vez cambió el escenario!
Desde Rosario volvieron a la carga por el ex Boca e hicieron un pedido especial para extender las negociaciones hasta este martes. Hubo nuevas charlas, nuevas reuniones, nuevos números en el aire y por los pasillos de Avellaneda se hablaba de un acuerdo económico para que el mediocampista rescindiera su vínculo: pagarle lo que se le adeuda de sueldo y premios, abonarle una parte del año y medio que le quedaba de contrato y dejarlo irse libre a la Lepra. Todo esto, claro, en un plan de pagos de varias cuotas.
De esta manera, la salida de Pablo parecía encaminada. Sin embargo, este miércoles el jugador seguía en Villa Domínico, entrenándose con total normalidad y sin haber firmado absolutamente nada. Pasó la tarde, pasó la noche y no hay una definición. Las partes no dan la misma respuesta sobre el futuro de Pérez. Algunos dicen que se va, pero otros todavía son cautos. Mientras tanto, los plazos se acortan y reina la incertidumbre. Seguramente el jueves será el día definitivo para su continuidad o su salida.


