Leandro Fernández todavía no acordó la renovación de su contrato con Independiente y podría quedar libre en junio.
En las últimas horas, tomó repercusión un conflicto que se veía venir desde hace mucho tiempo. Un problema contractual con Fernández pone en riesgo su continuidad después de este semestre.
Para entenderlo, hay que remontarse a diciembre de 2018. El delantero estaba recién recuperado de una rotura de ligamentos y el entonces entrenador, Ariel Holan, determinó que le dieran salida para que tomara ritmo en otro club. El problema es que, antes de irse a préstamo a Vélez, no había llegado a un acuerdo para firmar la extensión de su vínculo en Avellaneda.
Ya pasó más de un año de esa situación y Leandro está de vuelta en el Rojo. Y el problema tomó mayor dimensión. Quedan sólo cuatro meses para que se venza el contrato del jugador, y por ahora, está lejos de acordar la renovación. Su representante, Cristian Bragarnik, pide una cifra muy elevada que el club no está en condiciones de abonar.
Si el conflicto no se resuelve antes de junio, Fernández quedará libre y podrá negociar gratuitamente con cualquier club, sin dejarle ningún dinero a Independiente.


