Después de la vergonzosa derrota ante Aldosivi, los jugadores y el cuerpo técnico de Independiente se fueron del Estadio José María Minella sin hacer declaraciones.
A pesar que el departamento de Prensa del Rojo había informado que el técnico hablaría con los periodistas, finalmente se fue en silencio y lo mismo hicieron sus dirigidos.
La decisión del DT llamó la atención. Había dado la cara incluso en los peores momentos. Una muestra del fastidio y de la vergüenza que generó perder con el peor equipo de la tabla anual.
El plantel regresará en micro a Buenos Aires y quedará concentrado en el Hotel Scala. No tendrá descanso, ya que deberá volver a jugar en cuatro días contra Sarmiento. Este lunes por la mañana retomarán los entrenamientos en el predio de Villa Domínico.


