Sebastián Sosa (4.5): no tuvo mucho trabajo. Ya son serios sus problemas en el juego aéreo y no se ven mejoras. Casi nula reacción en el gol.
Fabricio Bustos (3.5): casi que no participó en todo el partido. Espectador de lujo en el gol de Newell’s, se queda mirando de frente a la jugada en lugar de ir a buscar el rebote.
Sergio Barreto (5.5): lo más serio del equipo. Sin brillar, no pasó sobresaltos ni cometió grandes errores.
Juan Manuel Insaurralde (4): con su experiencia comete el infantil error de hacerle falta cuando el rival estaba en el piso, cerca del área y con varios compañeros suyos que ya habían pasado la línea de la pelota. De esa jugada viene el gol.
Thomas Ortega (3.5): inseguro, errático, sobre todo en la segunda parte. Hoy se animó a participar más en ataque.
Lucas Romero (4): lento, de ritmo cansino y con muchísimos problemas para distribuir el balón.
Carlos Benavídez (4): volvió a jugar después de mucho tiempo, lastima que dió la sensación que él o el Perro Romero sobraban en el partido y faltaba más gente en ataque.
Alan Soñora (3.5): más parecido al Soñora que nunca jugaba que al que supo ganarse un lugar en el equipo.
Alan Velasco (3.5): otro que intentó pero siempre decidió mal. Falto de confianza y en una posición que no lo favorece.
Andrés Roa (4): en el primer tiempo fue de lo más peligroso, pero en el segundo tiempo casi no participó y cuando lo hizo falló.
Silvio Romero (3): si el equipo tenía un ritmo lento, él estuvo varias marchas menos. Erró un gol de los que no suele fallar. Su rendimiento viene en caída libre.
Tomás Pozzo (4): su ingreso no cambió nada. No pudo generar el juego que le faltaba al equipo.
Braian Martínez (3.5): pierde una pelota que deriva en el infantil error de Insaurralde y llegó el gol del local. Su entrada con Unión fue clave, hoy no pesó.
Gastón Togni (-): intentó ser desequilibrante por izquierda. Buen centro a Herrera que no llego a conectar y tuvo su chance gol de cabeza en el final.
Jonathan Herrera (-): cada vez que entra demuestra por qué Romero no sale nunca. Pocos minutos en cancha, pero no llega a cabecear bien un buen centro de Togni.


