Independiente afronta el mercado de pases más trascendental de los últimos diez años. El equipo está a solo tres puntos del descenso, la gente juntó plata para levantar una inhibición millonaria y el sábado se comió una brutal represión policial. Mientras tanto, los dirigentes brillan por su ausencia. ¿Piensan trabajar por el bien del club o por el bien personal?
Néstor Grindetti. Juan Marconi. Daniel Seoane. Pablo Cavallero. Jorge Damiani. Esos son los nombres de los máximos responsables de que Independiente hoy no tenga un solo refuerzo. Esta gente, que fue electa con récord de votos, llegó al club (o volvió) “para sacar a la gestión Moyano”. Y por lo hecho hasta ahora, parece que andan queriendo barrer con la escobita de Cantero.
Prometieron refuerzos y jerarquía. No cumplieron. Dijeron que tenían la ingeniería para pagarle al América. Le hicieron juntar guita a la gente. Querían que la familia vuelva a la cancha. El sábado la echaron a los balazos. Aseguraron presencia en el club. No se quedan hasta el final ni en un clásico con Boca. Se definieron como una unidad. Se cagan a trompadas entre ustedes y se dedican pintadas como adolescentes. Auguraron claridad y transparencia. Y llegaron los Mulet, Pérez, Gómez y Sarrafiore.
¿Pueden explicarnos para qué carajo se postularon? Porque mientras el club se prende fuego, el Presidente anda de campaña por todo el país. Porque el Vicepresidente que nos pedía que nos despertemos cuando no era gobierno, tardó 3 días para escribir unas líneas completamente vacías en Twitter. Y porque mientras los miembros de Comisión Directiva elogian el “trabajo” del Manager, los refuerzos siguen sin llegar.
Y no me vengan con el cuentito de la crisis económica. Porque mientras al hincha le clavaron tres aumentos de cuota en un año y el triplicaron los precios de los abonos, dijo presente. No le importó y dio hasta lo que no tuvo por amor al club. Así que si tanto dicen querer al club, demuéstrenlo. Gestionen. Y basta de ampararse en la boludez del sigilo y el silencio para que no te soplen un refuerzo. Porque no están tentando a Messi, buscaron a Tarragona, a Guidara y a Malcorra.
“Vamos a armar un equipo para salir campeón, Independiente no arma un equipo para navegar”, había dicho Seoane en Rojos de Pasión hace unos meses. Y miren que así nos hundimos, eh. Ni siquiera navegamos. Porque desde septiembre del año pasado que no podemos ganar dos partidos seguidos. Traigan jerarquía y basta de berretines, dirigentes. ¡Dense cuenta que esto es Independiente!


