Independiente y Vélez empataron 1-1 por la fecha 3 de la Copa de la Liga. A continuación, el uno por uno de lo que fue la igualdad en Avellaneda.
Rodrigo Rey (6): correcto, no tuvo errores y se mostró seguro. Estuvo a nada se sacarle el penal a Claudio Aquino.
Mauricio Isla (7): venía de dos partidos muy flojos, pero volvió a la normalidad. Buena sociedad con Santiago López por derecha y gran centro en el gol de Ávalos.
Juan Manuel Fedorco (5.5): bien en los duelos por abajo y por arriba, pero le cuesta ser salida desde el fondo.
Joaquín Laso (5.5): algunas dudas, al igual que Fedorco, se le complicó un poco con la pelota en los pies.
Damián Pérez (4): no hizo pie por la banda izquierda. Le costó controlar a los rivales, no le fue de demasiada ayuda en ataque a Tarzia y cometió el penal.
David Martínez (7): buen partido del Tata. Despliegue, coberturas y muy correcto en los pases.
Federico Mancuello (6): mejoró la versión que venía mostrando. Sintió el contagio de los pibes, hubo más gente que corría y él acompañó. Tuvo un tiro libre que pasó cerca y otro remate desde afuera sobre el final.
Santiago López (7.5): frescura, gambeta, velocidad y guapeza para no achicarse ante los rivales. Tuvo una en sus pies en la primera parte, se asoció bien con Isla y sobre el final le cometieron un penal que podría haber servido para quedarse con los tres puntos.
Lautaro Millán (6): fue de menor a mayor. Se equivocó en el primer gol por bajar mucho a pedirla. Lejos de apagarse, siguió intentando, yendo al frente y tratando de darle fútbol al equipo. Le mete una bocha bárbara a Canelo, que no llegó a definir cómodo.
Diego Tarzia (5): tuvo por su sector a Damián Pérez que no lo ayudó demasiado. Algunas apariciones y no mucho más.
Gabriel Ávalos (7): se sacó la mufa el delantero paraguayo. Volvió al gol, pero también completó un buen partido. Tuvo compañeros en ataque que jugaron para él y eso lo favoreció. Se dedicó mas a jugar que a luchar. A seguir así.
INGRESARON
Alexis Canelo (5.5): entró por Tarzia y lo hizo bien. Mostró algo más de movilidad por izquierda y mayor peso ofensivo, que era lo que estaba necesitando el equipo.


