Independiente igualó 0-0 contra Talleres en el Mario Alberto Kempes por la fecha 12 del Torneo Clausura. Acá, los motivos del empate en Córdoba:
- Sigue sin oler sangre: si bien está claro que el equipo carece de herramientas suficientes para ser un conjunto que mantenga cierta regularidad, otra vez faltó esa determinación para concretar. En un complemento correcto, el Rojo volvió a demostrar que falla de más.
- Regaló un tiempo: los de Jadson Viera no tuvieron un primer tiempo bueno. Al contrario, salvo el tiro libre contra el travesaño de Santiago Montiel, no generó situaciones ni tuvo funcionamiento. No puede continuar con esta alarmante impredecibilidad.
- Un equipo desequilibrado: si Montiel hoy es la principal arma en ataque, Matías Abaldo es la antítesis rotunda. Si Banegas aprueba sin brillar, Arias muestra lo flojo que está este semestre. Así, difícil construir una idea de juego y ni hablar en la recta final del campeonato.
- El arbitraje, en la lupa otra vez: al igual que con Instituto, Independiente volvió a ser perjudicado por el árbitro de turno. En esta ocasión, el offside de Montiel tiene lugar a la interpretación porque la regla lo permite, pero eso no quita que si fuera otro equipo, el gol hubiera valido. Se viene el clásico, de visitante y con el rival de toda la vida en crisis, con todo lo que estos factores conllevan.


