Con el empate 0-0 contra Talleres, Independiente se consolidó como el mejor equipo de la Zona A en condición de visitante y el peor cuando juega de local.
Es difícil imaginar cómo un equipo, en un año, pasó de formar una fortaleza en su casa y ante su gente, a ser tan endeble cuando recibe a los rivales. Ni siquiera un año, porque en el Apertura seguía siendo fuerte de local. Pero por causa-efecto, el rendimiento del Rojo de visitante también giró a 180 grados. Porque el Rey de Copas, ahora, lidera la tabla de visitantes de la Zona A y está en el fondo de los locales.
De lo que va de Torneo Clausura, Independiente se ubica primero con 13 puntos (4 victorias, 1 empate y 1 derrota) en su grupo si la tabla se redujera solo a los encuentros visitando a sus rivales. El segundo es Instituto, con 10 unidades. A su vez, viendo la tabla de los locales, se encuentra anteúltimo con 5 puntos (1 triunfo, 2 pardas y 3 caídas), sólo por debajo de Platense, con 4.
Por si fuera poco, en Avellaneda solo convirtió 3 goles en este campeonato y recibió 9. Afuera, marcó 8 y le hicieron 3. Números alarmantes que se tienen que equilibrar para lo que viene. Sin embargo, para el clásico el fin de semana que viene, pueden traer cierta expectativa (no deja de ser poca y bajísima).


