Independiente cayó 1-0 contra Vélez por la fecha 3 del Torneo Clausura en el José Amalfitani. Acá, los motivos de la derrota:
- Siempre una marcha menos: a diferencia de los partidos con Estudiantes de La Plata y Newell’s, el Rojo no mostró esa intensidad que supo tener fechas anteriores. Y ante la falta de un fútbol constante, quedó expuesto ante un rival que le ganó en todos los aspectos.
- Impreciso en los metros finales: a pesar de que el nivel de Iván Marcone y Mateo Pérez Curci fue de lo más rescatable del equipo, a la hora de concretar las jugadas, en muy pocas ocasiones se tomó la decisión correcta. Tanto Matías Abaldo como Maximiliano Gutiérrez no fueron incisivos.
- Los cambios no modifican la ecuación: cierta razón tiene Gustavo Quinteros, las variantes son escasas. Porque si bien tiene responsabilidad en los planteos y la forma de jugar del Rey de Copas, los nombres en el banco de suplentes hoy no aportan soluciones. Y eso quedó evidenciado en Liniers.
- Graves errores defensivos: Independiente tuvo una tarde-noche de terror en el fondo. Desde el cambio temprano de Leonardo Godoy por lesión, hasta la horrenda toma de marcas en el gol del Fortín. Ninguno de los defensores dio seguridad e incluso se vio desgano en algunas situaciones.


