Fernando Rapallini, el árbitro que dirigió el partido entre Boca e Independiente, dio su punto de vista sobre todas las jugadas polémicas y afirmó que la patada de Wilmar Barrios a Ezequiel Barco no fue para expulsión.
“Barrios fue con fuerza a buscar la pelota, le erró, lo agarró al jugador y no me pareció para expulsión. Fue una patada de amarilla y me lo ratificó el asistente”, declaró el juez en diálogo con ¿Cómo Te Va?, y agregó:Â “Si yo hubiese entendido que Wilmar corrió 40 metros para pegarle una patada a Barco, lo hubiese expulsado. No vi eso en la cancha”.
El árbitro dijo que no recibió quejas por parte de los jugadores del Rojo en aquella jugada de Barco: “No hubo reclamo. Ningún jugador vino a decirme ‘Eso es roja'”. Sin embargo, afirmó que el capitán y el 10 lo cuestionaron y se defendió: “Tagliafico y Erviti me dijeron ‘Guarda con Ezequiel que le están pegando mucho’. Todas las patadas que le daban las cobré en su justa medida, tenía a todo el medio de Boca amonestado”.
Rapallini reconoció que Barrios “lo pisa y casi que se lo lleva por delante” a Barco, pero reafirmó que no vio mala intención del hombre de Boca pese a que el jugador salió muy dolorido y lastimado. “Hay jugadas que son desafortunadas, que no tienen la temeridad para sacar una amarilla y el jugador termina lesionado”, justificó.
Por otro lado, analizó la acción del penal que terminó en el 1-0 de Boca y consideró que fue una falta clara. “Franco va a rechazar una pelota y lo logra, pero sigue con temeridad y le clava los tapones en la ingle a Pablo Pérez. Yo estoy a dos metros de la jugada, con buen ángulo de visión. No tuve ninguna duda de que fue penal”, explicó.



