Ver jugar a Independiente es un dolor de ojos. Pasó un nuevo partido en donde Banfield aplastó como local por 4 a 0 a estos tibios 11 jugadores que salieron a la cancha con camisetas rojas. Decir que este encuentro lo perdió Independiente, es una falta de respeto a esa rica historia del club. Esa que de a poco se encargaron de destruir.
Esta vez no va haber crónica del partido, porque no hubo un partido. Para que sea un partido de fútbol tiene que haber dos equipos y esta tarde solo hubo uno. Cuando a los tres minutos ya perdes 1 a 0 te pueden cambiar los planes del partido. Pero acá no hubo planes. No se genero una sola situación de gol en 90 minutos de juego. Jugadores que no tienen la posibilidad de jugar, cuando les toca el turno desperdician la chance. Falta de actitud y de entrega en cada pelota dividida. No se les cayó una sola idea y eso es lo más preocupante.
Independiente hoy no resiste ningún tipo de análisis. Nadie se salva de este presente nefasto. Ni Comparada, ni Menotti, ni Dirigentes, ni Jugadores. Hoy la gente dio su veredicto en la tribuna. Es hora que se empiece a escuchar más al hincha.



