La noche era perfecta. Independiente goleaba 4-1 a Belgrano y se metía en la final de la Liguilla Pre Libertadores, pero otra vez Jesús Méndez iba a dar la nota con una nueva expulsión.
Esta vez fue de manera insólita. Durante el encuentro el volante vio su habitual amarilla, por una falta menor, cerca de la mitad de la cancha. El partido finalizó en goleada y el Rojo terminó finalmente con once jugadores. Mientras el equipo se retiraba del campo de jugo en medio de ovaciones y una lluvia de aplausos, Méndez no tuvo la mejor idea que regalarle su camiseta a un plateista. El árbitro Silvio Trucco observó esa situación, le sacó la segunda tarjeta amarilla y acto seguido, le mostró la roja. Un dolor de cabeza para Mauricio Pellegrino, ya que pierde un jugador clave para la primer final.
El reglamento avala la decisión que tomó el árbitro. Igualmente, Independiente presentará un descargo en la Asociación del Fútbol Argentino para lograr dar vuelta el fallo.


