Diego Rodríguez se quejó del trato que recibió en Independiente tras volver de su préstamo en Rosario Central.
“Esperaba llegar al club, cruzarme con alguien y que me diga cuál iba a ser la situación, pero los únicos que estaban era la gente de utilería, un masajista y un profe para entrenar un rato”, reveló el Ruso en diálogo con Líbero, y agregó: “Queríamos hacer un fútbol-tenis para descomprimir un poco la situación entre nosotros y no había pelota. No había un kinesiólogo, yo venía de un esguince y no me pude tratar como corresponde”.
El arquero contó que los dirigentes no lo llamaron para darle opciones de continuidad o de buscarse otro club. “Uno se ha manejado con respeto siempre, he dicho las cosas en la cara en su momento. Fue raro. Pueden tomar la decisión que quieran pero esperaba otra manera. No deben tener mi número…”, expresó.
Por otro lado, contó que no cruzó palabras con Ariel Holan ni sus colaboradores y aclaró que, de no conseguir club, está dispuesto a quedarse a pelearla. “Con gente del cuerpo técnico no he hablado. Tengo un año más de contrato y si tendré que ir a entrenar todos los días lo haré porque aprecio mucho al club. Buscaré la manera de que el técnico me tenga en cuenta”, afirmó.
Rodríguez remarcó que “de estas cosas se aprende y servirán para hacerse más fuerte”, y señaló que está lejos de tener precisiones sobre su futuro. “No sé si existirá la posibilidad de volver a Central o de buscar continuidad en otro lado. Sigo en contacto para ver si existió algún avance en la negociación, pero no sé lo que va a pasar”, cerró.



