Ariel Holan se detuvo a hablar sobre la polémica que se desató con sus declaraciones sobre Boca y los dichos que tuvieron los jugadores del Xeneize con él. El DT se mostró visiblemente enojado y fue muy claro en su postura.
En primera instancia, el técnico explicó el presente irregular de su equipo: “Hay varios motivos: se fueron jugadores importantísimos como (Nicolás) Tagliafico y (Ezequiel) Barco. Remplazarlos no es una cosa sencilla. Los refuerzos llegaron tarde, no pudimos hacer pretemporada y tuvimos una catarata de partidos y viajes. Los futbolistas míos son seres humanos y hemos llegado hasta la última fecha con posibilidades, esperemos lograr el objetivo más importante del semestre de pasar a la siguiente ronda de Libertadores”.
Sobre sus declaraciones sobre el partido de Huracán y Boca, el DT dijo: “No fui lo suficientemente claro. Yo jamás dudé de la honestidad de ningún compañero mío. Hace 40 años soy entrenador y sabemos muy bien que si un equipo consigue sus objetivos y a las 72 horas tiene que jugar otro partido, dudo en qué condición competitiva está ese equipo sabiendo que a la semana tenía que jugar de vuelta por algo importante como clasificar en la Libertadores”. Y agregó: “Yo no le pido disculpas a nadie porque yo no ofendí a nadie, el que está ofendido corre por cuenta de él”.
Continuando por la misma vía, Holan argumentó: “En ningún momento pensé ni en los entrenadores ni en los jugadores, pensé en la organización. Si algún directivo le molestó, yo no tengo problema en aclararlo porque quiero lo mejor para el fútbol argentino. Durante años los equipos jugaron bajo las mismas condiciones y nunca se suspendieron los partidos para nadie, no tenemos que ser hipócritas. Lo que yo quise decir es esto y lejos estuve en hacer un juicio de valores”.
A su vez, marcó las irregularidades que hubo a lo largo de toda la Superliga para con el Rojo: “Nos jugamos la posibilidad de clasificarnos a la Libertadores sin los jugadores de la Selección y eso no es ser llorón, es ser realista”. Por último, cerró la comunicación alegando: “No me importa venir del hockey, las cosas se demuestran en el césped. Yo hace 36 meses vengo trabajando, vendí por 60 millones y gane una copa. A mí me cuentan las costillas, fue un deportes nacional pegarme porque hay equipos que las estadísticas no le fueron tan benevolentes y miran para otro lado”.


