Independiente se movió de manera fugaz para cerrar a Ángel González, volante que llegaría procedente de Godoy Cruz. El jugador no había sido mencionado en lo que iba del mercado de pases y sorprendió a todo el mundo Rojo. Sin embargo, a último momento, Sebastián Beccacece le bajó el pulgar.
El mediocampista de 25 años, que disputó 29 partidos en la última temporada con la casaca del Tomba y marcó 6 goles, estuvo a un paso de convertirse en jugador del Rey de Copas. Tan rápido como lo habían cerrado, fue descartado.
La particularidad de la negociación, además de la rapidez con la que se movió la Comisión Directiva, fue el insólito ida y vuelta entre clubes durante la tarde del jueves. El mediocampista tenía todo arreglado con Estudiantes y hasta había sido oficializado como incorporación por la cuenta de Twitter del Pincha. Ahí fue donde se metió el Rojo para tentarlo y llegar a un acuerdo de palabra.
En un abrir y cerrar de ojos, Independiente le había soplado el jugador a Estudiantes. La negociación estaba prácticamente cerrada y desde Avellaneda estaban por desembolsar alrededor de 1.500.00 dólares por el 50% de la ficha. Era un hecho que González sería el segundo refuerzo detrás de Alexander Barboza. Pero la novela tenía un capítulo más…
A último momento, Beccacece pidió dar marcha atrás con el pase debido a su gran amistad con Gabriel Milito. El DT del Rojo no quiso robarle un jugador a su amigo y decidió dejar que el volante siguiera su carrera en La Plata como estaba previsto.



