Independiente derrotó 3-1 a Lanús por la fecha 5 del Torneo Clausura en La Fortaleza y ganó luego de 3 partidos. Acá, los motivos del triunfo del Rojo:
- Rey, gran responsable: luego de su error con Platense, que derivó en perder la titularidad con Atlético Tucumán con Santiago Mele, volvió a ir desde el arranque con el Granate y rindió. Tuvo varias atajadas clave que mantuvieron con vida al equipo antes, durante e incluso después de los goles del Rey de Copas.
- Apareció la efectividad: lo que faltó con Platense y algunos partidos del ciclo Quinteros, esta vez dijo presente. Independiente pegó cuando tuvo que pegar y fue efectivo. Lejos de deslumbrar con juego y fútbol, encontró situaciones para convertir y no falló.
- Disminuido físicamente: a diferencia de con Estudiantes o Newell’s, el Rojo se pareció, en el aspecto físico, a la derrota con Atlético Tucumán. Tuvo tramos de intensidad en el primer tiempo, pero en el complemento se entregó a la voluntad de que Lanús no convierta y aprovechar las contras. Esta vez salió bien, pero será uno de los puntos a mejorar para Jadson Viera.
- La fortuna fue Roja: si por Copa Argentina, Montiel no convirtió su penal por centímetros antes de la catástrofe, en el Néstor Díaz Pérez la suerte estuvo del lado de Independiente. Porque en los mejores momentos del Granate, los de Carlos Matheu marcaron los goles del triunfo. Encima, Nahuel Losada cometió un error tras la presión del equipo que terminó con el doblete de Lautaro Millán.


