Lanús e Independiente Rivadavia expusieron una misma dificultad en la última línea del Rojo. El análisis de las jugadas que encendieron una señal de alerta.
Independiente mostró un problema defensivo que se repitió en sus últimos partidos. Aunque sus rivales utilizaron recursos diferentes, ambos consiguieron exponerlo cuando igualaron o superaron numéricamente a su última línea.
Lanús encontró espacios mediante cambios de frente y ataques sobre el sector opuesto. Al sumar un mediocampista sobre la defensa del Rojo, generaba situaciones de superioridad: dos contra uno o tres contra dos. Y como a los laterales o a algún volante le costaba ajustar a tiempo, quedaban lejos de la cobertura y no alcanzaban a cerrar a tiempo.
Independiente Rivadavia buscó la misma debilidad con envíos directos y el poder aéreo de Álex Arce. Después de disputar la primera pelota, atacó los espacios con Maximiliano Salas y Matías Fernández. La ubicación de los laterales volvió a dejar a los centrales del Rojo en inferioridad numérica y posicional.
El problema no pasa únicamente por perder el primer duelo, sino también por las distancias y la respuesta del resto del equipo. Juan Arrayago evitó una ocasión muy clara con un cierre sobre la línea. Jadson Viera deberá mejorar las coberturas, la ubicación de los laterales y la reacción colectiva para que Independiente no vuelva a quedar expuesto.
Ver esta publicación en Instagram


